
JOSÉ «Pepe» MAEDA ASCENCIO
Investigador peruano, nacido en Chiclayo, Perú, el 17 de Marzo de 1961. Hizo sus estudios primarios y secundario en Batán Grande, Provincia de Ferreñafe, famosa zona, rica en construcciones y tumbas de élite prehispánicas.
Realizó sus estudios de Ingeniería Civil en la Universidad Nacional “Pedro Ruiz Gallo” de la ciudad de Lambayeque-Perú-, diplomándose después en Administración de Turismo en la Univ. San Martín de Porres de Lima y como Técnico en Museografía por el Convenio MICTI-FOPTUR (1990) entidad estatal de la que fue su Jefe Regional en 1990-91 (Lambayeque, Cajamarca y Amazonas). Desde 1980 escribe como columnista en el diario La Industria de Chiclayo y en diferentes medios peruanos e internacionales, destacando sus primeros trabajos de investigación sobre la arqueología, ecología e historia regional.
Desde hace años investiga sistemáticamente la historia colonial de Lambayeque, haciendo énfasis en el Valle La Leche, desde la antigua Estancia Cicán cuya Composición data según el investiagdor del 6 de Enero de 1596.
En junio de 1982 publica su primer artículo en La Industria de Chiclayo proponiendo el nombre de “Sicán” para denominar a la llamada «Cultura Lambayeque», así bautizada por el investigador trujillano autodidacta Rafael Larco Hoyle y estudiada sistemáticamente por el arqueólogo japonés Izumi Shimada, a quien Maeda asistió y colaboró desde 1978 hasta 1990; como seguidor del muchikólogo Dr Richard Schaedel, de la Texas University, es autor de su más celebrada biografía. Es autor de cinco tomos aún inéditos-aunque publicados por artículos- de la historia colonial del área denominada Sicán («Sicán; El Estado Prehispánico, la Estancia y la Hacienda«), trabajo hecho en base a la transcripción y discusión de expedientes que, desde 1596, conforman en conjunto los “Títulos de Propiedad de la Hacienda Sicán”, cuyo nombre muchik (sechurano, que significa “Hermano”, y no “Casa de la Luna” como ha descartado José Maeda), ha servido para denominar a una de las culturas precolombinas andinas más prestigiosas del mundo, cuya deidad principal-sostiene Pepe Maeda– fue el Sol y no la Luna ni el mítico Naymlap, como afirman equivocadamente algunos arqueólogos, que no han complementado sus estudios etnohistóricamente. La tradición Sicán Medio – que en realidad, es parte del desarrollo de la sociedad Muchik, que aún vive hoy en día-, destaca por su complejidad de sus ritos mortuorios de élite, cultura que floreció entre los años 750 d.C hasta el 1,100 d.C; su centro político y religioso estuvo en lo que hoy es el Santuario Histórico de Pomac-que Maeda acuña como «POMACHAECH«en su libro en mención-, bosque seco sub tropical que se intangibilizó gracias a la iniciativa de su padre Sr José Maeda Montenegro, conspicuo estudioso de la zona (1936- 1994).
Ha realizado exploraciones aportando descubrimientos de complejos arqueológicos como cerro «La Calera» en Batán Grande, caracterizado por amurallamientos, recintos, pasadizos, escalinatas, petroglifos, monolitos con depresiones cóncavas, etc, adscritas al Período Intermedio Tardío (ca.1300 d.C).
En 1991 descubrió el formidable «Templo de los Adobes Cilíndricos de Collud-Zarpán», en la zona de Pomalca, estructura del Horizonte Formativo (ca.1,500 a.C) que es parte de un complejo suntuario en donde incluso, huaqueros o excavadores clandestinos, encontraron una tumba de élite con ornamentos metálicos entre los que se cuenta una corona laminada en oro que se encuentra en el museo de Tokyo, Japón; estos derroteros fueron rescatados por encargo del Arql. Japonés Dr Yuji Zeki.
Hizo en 1997-98 sistemáticas observaciones en Piura, en donde fue Director del Museo Arqueológico Regional; su estadía de dos años en esta región, le permitió vivir y documentar intensivamente el Meganiño ocurrido en 1998, observando y apuntando los progresivos cambios climáticos y ecológicos entre la zona piurana, el desierto de Sechura, Bayóvar y Lambayeque. Maeda continúa investigando, con experiencia que data ya de tres décadas de largo caminar por los bosques, llanuras, montañas, valles y sinnúmero de complejos arqueológicos y ecológicos en la zona norte de Perú. expedientes que, desde 1597, conforman en conjunto los “Títulos de Propiedad de la Hacienda Sicán”, cuyo nombre muchik (sechurano, que significa “Hermano”, y no “Casa de la Luna” como ha propuesto José Maeda), ha servido para denominar a una de las culturas precolombinas andinas más prestigiosas del mundo, destacando su complejidad de sus ritos mortuorios de élite, cultura que floreció entre los años 750 d.C hasta el 1,100 d.C; su centro político y religioso estuvo en lo que hoy es el Santuario Histórico de Pomac, bosque seco sub tropical que se intangibilizó gracias a la iniciativa de su padre Sr José Maeda Montenegro, estudioso de la zona.
José “Pepe” Maeda es, no solo estudioso constante de los contextos culturales de la zona norte de Perú, sino, al mismo tiempo, conocido defensor de los recursos naturales y culturales de Perú. Ha aportado estudios sobre paleomusicología investigando y proponiendo el origen muchik de los géneros llamados “Triste” y la “Cumanana”, que se cantan hasta hoy en día en las áreas rurales o campiñas del norte peruano.; además de ser, con su padre, los autores y pioneros escritores de la denominación “CULTURA SICÁN”, ha realizado exploraciones aportando descubrimientos de complejos arqueológicos como cerro La Calera en Batán Grande, caracterizado por amurallamientos, recintos, pasadizos, escalinatas, petroglifos, monolitos con depresiones cóncavas, etc, adscritas al Período Intermedio Tardío (ca.1300 d.C).
En 1991 descubrió el formidable Templo de los Adobes Cilíndricos de Collud-Zarpán, en la zona de Pomalca, estructura del Horizonte Formativo (ca.1,500 a.C) que es parte de un complejo suntuario en donde incluso, huaqueros o excavadores clandestinos, encontraron una tumba de élite con ornamentos metálicos entre los que se cuenta una corona laminada en oro que se encuentra en el museo de Tokyo, Japón; ´´estos derroteros fueron rescatados por encargo del arql. Japonés Dr Yuji Zeki. Hizo en 1997-98 sistemáticas observaciones en Piura, en donde fue Director del Museo Arqueológico Regional; su estadía de dos años en éta región, le permitió vivir y documentar intensivamente el Meganiño ocurrido en 1998, observando y apuntando los progresivos cambios climáticos y ecológicos entre la zona piurana, el desierto de Sechura, Bayóvar y Lambayeque.
Maeda continúa investigando, con experiencia que data ya cuatro décadas de largo caminar por los bosques, llanuras, montañas, valles y sinnúmero de complejos arqueológicos y ecológicos en la zona norte de Perú.
Dr Jorge Yarrow Carrasco
(Catedrático Emérito de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo; ex Profesor de la Universidad de Toronto, Canadá)
